Orígenes: Calle Juan de Vilarrasa

La presencia de las Escolapias en la ciudad de Valencia se remonta a julio de 1886. Viene a nuestra ciudad la comunidad que vivía y realizaba su tarea de misión en Alcira, por empeoramiento de las condiciones de la casa donde vivían.
Se establecieron en los números 8 y 10 de la calle Juan de Vilarrasa, muy cerca de los Escolapios de la calle Carniceros e iniciaron las clases el 15 de septiembre, con seis alumnas.

Traslado a la calle Caballeros

Se sabe que al cabo de unos años se trasladaron a la calle Caballeros número 47, a un edificio que había servido de imprenta y había sido también, durante muchos años, la sede del periódico “Las Provincias”. Parece ser que el edificio fue comprado a los Marqueses de Dos Aguas. Permanecieron este lugar de la calle Caballeros, desde verano de 1885 hasta junio de 1898, en el cual se trasladaron a la calle San Vicente.

Traslado a la calle San Vicente

Se compraron unos edificios en la calle San Vicente 190, y se fue ampliando progresivamente con la adquisición de las casas colindantes, hasta poder edificar un edificio nuevo de planta que reunía las condiciones de un buen colegio. La ampliación quedó completada en 1924.
El padre escolapio Calasanz Rabasa había hecho donación de un solar situado en la villa de Alacuás. Hacia 1930 se comenzaron las obras para edificar una pequeña casita que sirviera como lugar de salida de las niñas internas de Valencia en los días festivos y como descanso veraniego para las religiosas.
Durante la República y la Guerra Civil se suspendió toda actividad, puesto que el colegio fue utilizado para distintos usos: comedores, escuelas, oficinas, checa, etc. Se retomaron las actividades en marzo de 1939.

Traslado a la Gran Vía Fernando el Católico

En marzo de 1942 el Ayuntamiento de Valencia comunicó a las Escolapias, que debiendo abrir una nueva vía en la Avenida del Oeste, nuestro colegio quedaba expropiado y por tanto urgía su desalojo.
Ese mismo año se inició la construcción de las obras y en septiembre de 1944 se realizó el traslado al nuevo edificio. En años consecutivos se fueron inaugurando las siguientes dependencias del colegio, como la iglesia, y otros nuevos dormitorios para las internas.
En 1959 se adquieren las zonas edificables que hoy corresponden a la calle Erudito Orellana y en 1961 el chaflán. Desde este momento se fueron realizando mejoras y renovaciones como la Biblioteca, los Laboratorios de Física, Química y Ciencias Naturales y un gimnasio, que han ayudado durante mucho tiempo a dar soporte a la tarea educadora de las Escolapias como servicio a la sociedad valenciana durante tantos años.